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Montar un negocio después de los 40, ventajas e inconvenientes

Montar un negocio después de los 40, ventajas e inconvenientes

2016-11-07 12:06:35

MONTAR UN NEGOCIO DESPUÉS DE LOS 40, VENTAJAS E INCONVENIENTES
 
Emprender un negocio es siempre un gran reto, una senda plagada de dificultades, pero en muchas ocasiones también de satisfacciones, tanto profesionales como económicas.
 
Quizá el mayor de los reto a la hora de emprender un negocio, es abandonar la zona de confort en la que nos hemos movido durante toda nuestra vida profesional, que nos ha protegido y nos ha dado refugio y tener que enfrentarnos al miedo, la inseguridad y la incertidumbre. Emprender supone dar un salto al vacío, aunque no necesariamente sin red.
 
A pesar de ello, muchos somos los que nos planteamos esta aventura en una edad madura. De hecho, en los últimos años se ha producido un incremento sustancial de emprendedores con edades comprendidas entre los 45 y los 55 años.
 
Aunque es evidente que crear una empresa tiene sus inconvenientes, los 40 nos proporcionan ciertas ventajas:
 
1-     Mayor experiencia profesional. La edad proporciona una vida laboral mas o menos extensa y unos conocimientos valiosísimos susceptibles de ser aplicados en el nuevo negocio. Además, los errores cometidos a lo largo de la vida laboral permiten reconocer riesgos innecesarios y evitarlos.
 
2-     Mayor estabilidad financiera, que se traduce en la existencia de un historial bancario. Una de las grandes dificultades a la que se enfrenta el emprendedor, y especialmente el joven, es conseguir la financiación que le permita tirar adelante su proyecto empresarial. El emprendedor maduro, suele disponer de capital propio para invertir en su negocio y además, con total seguridad, es cliente de una o varias entidades bancarias, cuestión esta última que le facilita en gran medida el acceso al crédito.
 
3-     Mayor conocimiento de uno mismo. El desempeño de distintos empleos, ya sea en el mismo o diferentes sectores, haber ocupado diversidad cargos y haber asumido responsabilidades diversas, ponen de manifiesto fortalezas y debilidades. Saber cuáles son los puntos fuertes y débiles en este sentido, permite al emprendedor determinar qué tareas puede asumir y cuales debe  delegar. Un buen emprendedor con una trayectoria profesional a sus espaldas, puede reconocer sus limitaciones y rodearse de los profesionales adecuados que realicen las tareas para las que no se encuentra capacitado.
 
La madurez y la experiencia laboral pueden ser tus grandes aliadas a la hora de emprender un negocio pero antes de lanzarte a la aventura empresarial estudia tu capacidad financiera, analiza tus capacidades y valora los riesgos.

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