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Quiero vender mi empresa ¿Qué hago?

Quiero vender mi empresa ¿Qué hago?

2016-10-04 21:15:40

QUIERO VENDER MI EMPRESA ¿QUÉ HAGO?
 
Hay ocasiones en las que debemos deshacernos del negocio que en su día emprendimos con ilusión. Las causas suelen ser muy variadas y en contra de lo que pueda parecer no necesariamente están relacionadas con un fracaso empresarial. Circunstancias personales como las diferencias entre socios, la jubilación o un cambio de residencia, están habitualmente detrás del deseo de vender una empresa.
 
Dado que la idea de vender una empresa no surge de un día para otro, debemos ser previsores, preparar la estrategia de venta y bajo ningún concepto, improvisar ni comercializar la venta sin haber madurado adecuadamente la idea.
 
¿Qué debes hacer?
 
1.  Pon orden. Un buen empresario también debe ser un buen gestor.
Las grandes empresas lo tienen más fácil ya que suelen tener profesionales en plantilla para llevar su gestión contable, fiscal y laboral, pero en las pequeñas, éstas áreas generalmente son administradas por el propio emprendedor y no siempre de la mejor manera. Una gestión deficiente que haya generado por ejemplo, sanciones administrativas restará valor a tu empresa y generará desconfianza en el comprador.
 
2.  Prepara la venta de tu empresa con la mayor antelación posible (mínimo un año) y centra tus esfuerzos en generar beneficios si quieres conseguir un buen precio por ella.
 
3.  Busca a los profesionales adecuados para valorar tu empresa antes de ponerla a la venta, deposita la confianza en ellos ya que son los únicos que pueden hacer una valoración objetiva y profesional.
Existen distintos métodos de valoración, pero los empleados con mayor frecuencia son: valor contable, valor de liquidación, valor de los beneficios, valor de las ventas y el valor de los dividendos.
 
4.  Calcula bien los costes de la venta y sus repercusiones fiscales. Evita las sorpresas, haz un análisis previo de los gastos (honorarios de contables, abogados, intermediarios…) así como de los impuestos que deberás liquidar tras la transacción.
Tanto si eres una empresa individual como una mercantil, estarás obligado a pagar impuestos por la plusvalía que genere la venta, de modo que, sé previsor.
 
5.  Distánciate de las gestiones directas.
Una vez hayas obtenido el valor de tu empresa, deberás decidir cómo quieres comercializar su venta. Hacerlo de forma directa puede parecerte ventajoso ya que elimina los costes de intermediación, pero encargar la gestión a un tercero es muy posible que acabe beneficiándote, sobre todo si tu empresa es pequeña.
Un intermediario diligente defenderá tus intereses mejor que tú mismo, puesto que es el primer interesado en realizar la transacción al mejor precio y conseguirá mantener la confidencialidad.
 
6.  Se discreto y mantén la confidencialidad hasta que hayas formalizado la venta de tu empresa.
Mantener al confidencialidad es muy importante. Si trasciende que tu empresa está en venta generarás incertidumbre y especulaciones de todo tipo, tanto a nivel interno (inseguridad de los empleados) como externo (desconfianza de proveedores y clientes), motivo por el que debes evitar que tu decisión se haga publica hasta que hayas formalizado la venta. Con ello evitarás transmitir una imagen de debilidad que pueda perjudicar a tu marca.
 

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